¡Cuán feliz es la suerte de la inocente vestal!
Al mundo olvida y el mundo la olvidó.
¡Eterno resplandor de la mente inmaculada!
Acepta todas las plegarias y renuncia a todos los deseos.
Al mundo olvida y el mundo la olvidó.
¡Eterno resplandor de la mente inmaculada!
Acepta todas las plegarias y renuncia a todos los deseos.
A. Pope.





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